Aqui les presentamos un artículo escrito por el diseñador Abelardo Ojeda, creador de Moccablog, un sitio muy bueno para los diseñadores. En este articulo se enfoca a los puntos básicos que los diseñadores, sin importar su especialización, deben saber para presentar un buen diseño.

Link:  Moccablog

En conversaciones recientes con amigos, ha salido el famoso tema a colación, donde la o el diseñador, se queja amargamente de los cambios que le pide el cliente… y en una variedad de justificaciones, todos quieren abogar por sus gustos al diseñar, por lo que les parece agradable o “trendy”.

Aclaremos algunos puntos:

– El trabajo final del diseñador no es para el cliente, es para el consumidor final, o sea el cliente de su cliente.
– Los diseñadores no diseñan para ellos o porque les gusta, investigan y prueban basándose en lo que funciona.
– Tener demasiadas referencias o influencias visuales y ninguna idea clara y objetivo concreto, puede quitarle personalidad a nuestro diseño y confundirnos, copiar no es una solución, enamorarse de una sola idea tampoco.
– Debe estar entrenado en el “arte de persuadir”, no exactamente como un político pero si como un vendedor. Vean un Keynote de Steve Jobs, práctico, concreto, se concentra en las ventajas, en lo indispensable. Un diseñador     debe tener seguridad y fuerza para presentar su producto.
– Un diseñador NO es una persona que hace las cosas bonitas solo por adornarlas, en vez de eso, es alguien que piensa exactamente porque y como deben esos elementos estar con una función específica.

¿Qué es el diseño?

– Diseño es comunicación de conceptos y/o ideas.
– El buen diseño desafía y llena expectativas al mismo tiempo.

Hay tres emociones conductoras básicas en un diseño, debe poder seducir, convencer e inspirar.

La web, como se habrán dado cuenta ya, se mide en que tan rápido y efectivo es el mensaje, por eso podemos decir que el diseño no solo es la parte estética, sino la misma forma en la que “diseñamos” como llegará la información al visitante.
– Diseña para ser leído a primera vista (por eso muchos sitios en flash rompen ese primer estado de la comunicación con sus “intros”).
– Evita el balance estático pero crea elementos similares para dar un standard a tu web. Un balance desigual ayuda a ubicar rápidamente y a llamar la atención.

Diseña para dar claridad e impacto

– El diseño visual es una herramienta para dar un mensaje, no es el mensaje en si mismo.
– Organiza, utiliza márgenes, piensa en legibilidad y espacios blancos.

Bello, simple y efectivo.
Aprende a contar una historia, da estructura narrativa a tu trabajo, no hay nada mejor que contar una historia.

El estilo debe coincidir con el contenido.
El contenido debe ser el hilo conductor en el diseño de un sitio, el trabajo de un diseñador consiste en crear el mejor diseño para ayudar a crear la mejor experiencia.

Diseño ideal:
– Simple y limpio para comunicar el mensaje.
– Apropiado para su medio y audiencia.
– Funcional; todo tiene una razón para estar ahí y por eso está ahí.
– Económico: debe ser útil y necesario si está en la página.

El buen diseño no ocurre repentinamente o sin trabajo. Es una evolución de aciertos y fallas. Nunca estés tan casado a un diseño o a un elemento de diseño que sea imposible tirarlo y empezar de nuevo.

El estilo se desarrolla con el tiempo. Crece de la experiencia, la práctica, de tratar y fallar, de la observación. La forma en que resuelves los problemas es tu estilo.

Conclusión

Después de meditar todo esto, ahora volvamos a la escena inicial, ¿Estás vendiendo bien tu trabajo o hace falta meditar algunas de estas ideas antes de presentar ese diseño?